Cómo arreglar un compás que no tiene punta

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compas

Entre los niños es fácil que, con sus cosas, pues acaben rompiendo algunos objetos que necesitan poco después, o perdiendo objetos importantes con los cuales no se puede trabajar con la herramienta.

El otro día me encontré con un compás sin punta y, claro, no podía utilizarlo, así que idea dos métodos que pueden servir mientras encontramos otro compás o bien encontramos lo que nos falta.

El primer truco es el siguiente: Saca punta a un lapiz hasta que ésta se rompa. Si ves que no se rompe siempre puedes forzarla. Ahora ya tenemos punta, sólo habrá que insertarla en el compas y apretar y estará listo para usar.

Segundo truco: Si el compás no tiene punta podemos poner un lápiz en su lugar aunque ya sabéis que para eso se necesita un adaptador. Es posible que lo tengáis pero puede que no. ¿Qué hacer? Pues poner el lápiz al lado del lugar donde debería ir la punta (en ese brazo) y ponerlo lo mejor posible. Ahora, con celo, lo pegamos bien para que no se mueva.

Esto nos hará tener un compás de emergencia, sobre todo si los niños tienen que hacer algún ejercicio con él para el colegio.